Artículos

San Pío de Pietrelcina, «mártir» del confesionario*

La figura del Padre Pío ha sido conocida mundialmente, fallecido con universal fama de santidad en San Giovanni Rotondo; un humilde sacerdote capuchino que cada día «confesaba de la mañana a la noche», siendo cali­ficado por algunos de sus biógrafos como «mártir del confe­sionario», puesto que dedicó buena parte de su vida pasto­ral al ministerio de la reconciliación.

«Con el Rosario se ganan batallas»

Un verdadero retrato del Padre Pío estaría incompleto si no habláramos de su devoción y dependencia filial a la Santísima Virgen. De hecho, el pilar de su vida fue desde siempre la Virgen, su Madonna querida. Ella fue su soporte, su consuelo, su refugio. En su larga vida apareció siempre la figura de la Virgen, en sus años de la infancia como madre tranquilizadora y en las horas más oscuras de su vida como aliada en el combate.

En el cincuentenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús

Al cumplirse el 50º aniversario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española, en su décimo octava reunión, aprobó e hizo pública una exhortación titulada «Cincuentenario de la Consagración de España al Corazón de Jesús». El documento está fechado el 25 de mayo de 1969, cinco días antes de que se cumpliera el aniversario.

«El esperado de las naciones»

Según el relato bíblico, tras la caída de Adán y Eva en el Paraíso, después de maldecir a la serpiente, Yavé pronunció la primera profecía que dio esperanza a los hombres, les prometió un Salvador, hombre, hijo de Mujer, de la misma raza humana que Adán y Eva.

Nuestra Reina y Abogada

Oh, Virgen Santísima, que habéis sido agradable al Señor y os convertisteis en su Madre; Virgen Inmaculada en vuestro cuerpo, en vuestra alma, en vuestra fe y en vuestro amor, mirad con ojos benévolos a los infelices que imploran vuestra…

Razón del número

La reciente canonización del papa Pablo VI, tema central del presente número, nos invita a reflexionar sobre la importancia del magisterio de este papa santo que gobernó la Iglesia en aquellos tiempos postconciliares en los que la desorientación doctrinal y…

Una inolvidable alocución de Pablo VI

Nos referimos a la alocución del papa Pablo VI, en la audiencia general del miércoles, día 15 de noviembre de 1972.
En ella, el pontífice quiso ampliar y aun enseñar, con autoridad suprema, lo que más brevemente había dicho en su histórica homilía durante la santa Misa de la fiesta de san Pedro y san Pablo, 29 de junio de 1972.