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Una reflexión de actualidad: «Dios no es nunca neutral»

Cataluña, cuando escribimos estas líneas, (segunda semana de octubre), está pasando por unas circunstancias extremadamente graves que significan para toda España una profunda crisis institucional. Aunque es imprevisible el curso de los acontecimientos nos atrevemos a hacer unas reflexiones con la esperanza de que no habrán perdido actualidad cuando lleguen al lector de nuestra revista.

La identidad de Cataluña

Los pueblos, como los individuos, tienen su propia identidad que se fundamenta en su memoria, es decir, en su historia. Mirar al pasado no es, pues, otra cosa que mirarse a sí mismo y saberse. La invocación y el recuerdo del pasado, su constante actualización es la condición para construir el futuro de este pueblo.

El principio de las nacionalidades es profundamente revolucionario

En el documentado estudio de Jordi Giró i París El pensament polític de Carles Cardó i de Jacques Maritain (Barcelona, Institut d’Estudis Catalans, 1995) hallamos en el anexo que recoge los artículos de Carles Cardó hasta ahora no publicados en volúmenes, un trabajo sobre «el principi de les nacionalitats» que apareció en “La paraula cristiana” en enero de 1936 (volumen XXIII, p. 485-487).

Paradójica apostasía

Los ataques islamistas en Barcelona y en Cambrils, los dirigidos en nombre de Alá y de su profeta Mahoma contra Occidente desde los inicios del tercer milenio, nos mueven a considerar los acontecimientos de nuestros tiempos con espíritu sobrenatural:

El álgebra de la Revolución

Las doctrinas erróneas tienen graves consecuencias para la vida humana, y no se puede decir que quedan encerradas en cuestiones académicas, sin tener repercusiones sobre la gente común. León XIII explica que «siendo natural al hombre que en el obrar tenga a la razón por guía, si en algo falta la inteligencia, fácilmente cae también en lo mismo la voluntad».

«Llamados hoy al martirio»

Homilía que el cardenal Robert Sarah pronunció en la localidad vandeana de Le Puy du Fou el pasado 12 de agosto con motivo de la conmemoración de los setecientos años de las diócesis de Luçon y Maillezais. En una visita que realizó en 2012 al mismo lugar el Cardenal –que debe mucho de su vocación y formación a misioneros originarios de la Vendée, región en la que se encuentran estas diócesis– declaraba: «Si soy sacerdote, obispo y cardenal, ¡lo debo a la diócesis de Luçon!».