Razón del número

Ha sido una práctica muy extendida de la piedad popular dedicar el mes de marzo a honrar con diversos ejercicios espirituales a san José. Hemos querido ser fieles a esta piedad popular dedicando una parte del presente número de marzo…

En la festividad de san José*

Lafecha del 19 de marzo, que desde hace algunos siglos mantiene la presencia de san José en el calendario católico, nos invita siempre a reflexionar sobre el arraigo creciente, en la conciencia cristiana y en el sentimiento del Pueblo de Dios, de la imagen del esposo de María y «padre» de Jesús.
Artículo publicado en Cristiandad, nro. 908, marzo 2007.

La historia de los mártires de Tyburn (Londres)

En pleno centro de Londres, junto a la esquina noreste de Hyde Park y a escasos pasos del eje comercial de Oxford street, se encuentra una placa en el suelo que recuerda el lugar en el que antaño se alzaba el Árbol de Tyburn. A pocos metros, tras una fachada exterior anodina, se encuentra uno de los lugares de peregrinación más emblemáticos de la capital inglesa, el convento de Tyburn, donde se adora al Santísimo Sacramento en el mismo lugar en el que más de trescientos cincuenta mártires entregaron su vida durante los siglos xvi y xvii.

In memoriam Mn. Àngel Fàbrega (1921-2017)

El pasado 2 de enero de 2017 falleció a los 95 años de edad Mn. Àngel Fàbrega i Grau, tras una fecunda vida de servicio a Dios en el ministerio sacerdotal. Fueron innumerables sus trabajos apostólicos, sobre todo en el ámbito de la investigación histórico-eclesiástica; mas no podemos menos de destacar aquí su fiel dedicación a conservar y difundir el legado de Mn. Eudald Serra (1982-1967) y del padre Ignacio Casanovas S.I. (1972-1936), fundadores respectivamente del Foment de Pietat (1909) y de la Biblioteca Balmes (1923), ….

Cristo como «puente» y con su corazón abierto

Una figura emblemática de la espiritualidad medieval es la de Catalina Benincasa, una joven mujer a la que Pío XII declaró patrona de Italia, Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia y Juan Pablo II la situó entre los diversos santos que comparten el patronazgo de Europa. Ciertamente, se trata de una personalidad extraordinaria, tanto por su intervención en los acontecimientos históricos de su tiempo como por su doctrina y magisterio espiritual que perdura con su frescor inicial.