Artículos

La eutanasia: estado de la cuestión

Esta es una frase que dicen, no pocas veces, las Servidoras de Jesús del Cottolengo a los médicos que ejercen en su casa, cuando algún paciente ingresado está grave. Es una frase cargada con el dolor de muchas experiencias en nuestros hospitales. Me acuerdo especialmente de Ágatha. Era una chica de 20 años, muy feliz a pesar de ser huérfana, tener parálisis cerebral y retraso mental.

«Una muerte digna no implica ausencia de dolor»

De la comparecencia de don Eudaldo Forment Giralt, catedrático de Metafísica de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona para informar sobre la materia objeto de estudio de la Comisión sobre la Eutanasia. (Comisión especial de estudio sobre la eutanasia, Diario de Sesiones del Senado, 26 de octubre de 1999).

El drama del aborto

Hoy, en nuestra sociedad, cuando una mujer se da cuenta de que está embarazada y se enfrenta a problemas diversos, reales o imaginarios, por desgracia, no suele encontrar la ayuda que necesita, económica, moral, ni siquiera la comprensión y cercanía que podría esperar.

Los derechos humanos

El mundo moderno, en general, no cree en la verdad. El relativismo impera. El subjetivismo tiende a anular la realidad objetiva. No hay verdades, y mucho menos perennes, solo opiniones. Pero existen dos excepciones. La democracia en su versión actual, como único sostén de un gobierno lícito. Hoy día es más una religión que un sistema político.

La esperanza del Reino de Corazón de Jesús

Cristiandad durante sus 75 años de existencia se ha presentado siempre con el mismo lema que quiere dar razón de todo lo que en ella se escribe: «Al Reino de Cristo por la devoción al los Corazones de Jesús y María», por ello nos parece oportuno volver una vez más sobre la íntima relación existente entre el Reino de Cristo y la devoción a su Sagrado Corazón.

El ideal de la esperanza en el Reino de Cristo

Los números de Cristiandad publicados hasta ahora, a quienquiera que haya leído con atención siquiera mediana le habrá debido de entrar por los ojos la expresión insistente de una idea, la reiteración incesante de una esperanza: la idea de la realeza de Cristo, la esperanza de una realización del reinado de Cristo sobre la tierra con una perfección mayor que la que ha alcanzado hasta ahora.