Archivo del tema Santa Teresita del Niño Jesús

Los papas y santa Teresa de Lisieux

La forma en diminutivo con que el nombre de bautismo de esta santa suele presentarse obedece al que ella misma humildemente esperaba e incluso deseaba que le aplicasen después de su tránsito a la vida del Cielo. Reconocía ella que entre los santos se daba una diversidad de casos en cuanto a la memoria que de ellos se tiene en la Iglesia y en el mundo.

La rosa deshojada

¡Qué bien conoce Teresita que la rosa deshojada espeja su vida! De este modo el desgarro puede ser total y hecho sin piedad porque es completamente consentido. Su gloria no aparecerá jamas ante los hombres.

El pacto de san Maximiliano Mª Kolbe con santa Teresita

«No me asuste mi gran debilidad, pues todos los tesoros de la madre son también de la hija y yo soy hija tuya, Madre mía querida… ¿Acaso no son mías tus virtudes y tu amor también mío? Así, cuando la pura y blanca Hostia baja a mi corazón, tu Cordero Jesús sueña estar reposando en ti misma, María». Teresita, que bien pequeña perdió a su madre, encontró en la Santísima Virgen la Madre que, haciéndola toda suya, le daría todos los «tesoros» de su Corazón; entre ellos el más valioso: a su Hijo Jesús. Tal era la filiación con María de esta santa carmelita, que llegaría a decir: «La Santísima Virgen es la Reina del Cielo y la Tierra, pero es más Madre que Reina». Poesía «Porqué te amo, María», estrf. 4-7