Artículos

La Inmaculada, vencedora de la serpiente

Reproducimos algún fragmento del artículo del insigne mariólogo, padre Francisco de Paula Solá, S.I., que tantas veces colaboró en nuestra revista, con el que se presentaba su número de 1 de diciembre de 1944 recordando la esperanza sobrenatural que los últimos Papas habían puesto en la mediación de la Inmaculada Virgen y en la misericordia de su Corazón maternal como único remedio ante de las crecientes dificultades de nuestros tiempos.

San Antonio Mª Claret y Fátima

El padre Claret fue el apóstol fervoroso, el propagador ardiente del Inmaculado Corazón de María. Esta fue su arma de combate preferida, el centro de sus predicaciones, el eje en torno al cual hacía girar las más altas esperanzas de conversión del mundo lanzado ya, en su tiempo, por la pendiente naturalista que le había de conducir a la postración moral inmensa de nuestros días. Sus campañas por todos los rincones de Cataluña primero, y luego por otras regiones españolas y la archidiócesis de Cuba tenían el sello mariano marcado con carácter indeleble.

Fátima: profecía esencial para nuestro tiempo. Aportaciones de san Juan Pablo II

Al cumplirse los cien años de los acontecimientos de Fátima queremos acudir a uno de los pontífices que más se han involucrado en la recepción y difusión del mensaje que no dudamos en calificar como «profecía esencial» para nuestro tiempo. San Juan Pablo II, cuyo lema pontificio tiene una clara resonancia de devoción y entrega a la Virgen María, vio la mano providente y maternal de María en el atentado que sufrió un trece de mayo.

«Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará». Aparición del 13 de julio

Lucía se hallaba tan angustiada por lo que le decía la gente que el 12 de julio fue a decirles a sus primos que no pensaba acudir al día siguiente a Cova da Iria.
Advirtió a Jacinta: «Si la Señora te pregunta por mí, dile que no voy porque tengo miedo que sea el demonio». Jacinta le replicó: «No es el demonio, pues dicen que es muy feo y está debajo de la tierra en el infierno; y aquella Señora ¡es tan bonita! y nosotros la vimos subir al Cielo»

María en los últimos tiempos

La salvación del mundo comenzó por medio de María y por medio de ella debe consumarse… En la segunda venida de Jesucristo, María tiene que ser conocida y puesta de manifiesto por el Espíritu Santo, a fin de que por ella Jesucristo sea conocido, amado y servido.
Tratado de la Verdadera Devoción, 49-50

El triunfo de la Virgen prepara el triunfo de Jesucristo, y la plena revelación de sus misericordias

En el pontificado de Benedicto XV, el papa que con motivo de la guerra que asolaba entonces a Europa proclamó a María Reina de la Paz, la Santísima Virgen se aparecía en Fátima presentándose como la Señora del Rosario y pidiendo al mundo que se consagrase a su Inmaculado Corazón.¡Cuán admirable resulta pensar que de este modo, por voluntad de la misma Reina celestial, el acto de consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María, paralelo al acto más grandioso del papa de las encíclicas marianas, empezase por la dulce invocación que el propio León XIII añadió a las letanías lauretanas: Reina del Santísimo Rosario! Conviene, ciertamente, considerar la maternal intervención de María en nuestros tiempos: he aquí lo que escribía el padre Enrique Ramière en «Las esperanzas de la Iglesia»

Razón del número

Como ya anunciamos en el número anterior hemos querido dedicar en este año del centenario de las apariciones de la Virgen en Fátima tres números de la revista –los de los meses abril, mayo y junio–. Se ha pretendido glosar…