El futuro demográfico de Europa y de su población musulmana

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El Pew Research Centre acaba de publicar un informe titulado «La creciente población musulmana en Europa» en el que analiza el futuro demográfico europeo para las próximas tres décadas con una atención especial a la evolución de la población musulmana en Europa. El resultado es una población europea declinante frente a una creciente población musulmana.
En la actualidad hay 26 millones de musulmanes en Europa, un 5% de la población europea, en lo que representa un importante crecimiento respecto de los 19,5 millones (3,8% del total) de 2010. Su distribución geográfica es muy desigual y llega a sus máximos con el 6,3% del Reino Unido, el 6,1% de Alemania, el 6,9% de Austria, el 8,1% de Suecia y el 8,8% de Francia. En el otro extremo, los países del Este de Europa tienen porcentajes de población musulmana insignificantes.
El informe plantea tres escenarios para el año 2050 (inmigración cero, alta inmigración y continuidad del flujo actual de inmigración).
En el escenario de «inmigración cero» (irreal pero útil como referencia) la población europea descendería en cuarenta millones, hasta 481, mientras que la población musulmana continuaría su crecimiento en 10 millones, hasta situarse en 36. Así que, incluso sin ningún nuevo flujo inmigratorio, la población musulmana en Europa crecería un 40% en los próximos treinta años debido a que son un grupo más joven y con una mayor fertilidad. En este escenario, los musulmanes serían el 13% de la población francesa, y más del 10% en Suecia, Bélgica, Alemania, Austria, Holanda y el Reino Unido.
En el escenario de incremento de los flujos de inmigración, la población no musulmana caería unos 36 millones, que serían compensados por un crecimiento de la población musulmana de 50 millones. Los musulmanes serían un 30% de la población sueca y más del 20% en los otros países antes reseñados. Además, Italia y el resto de países escandinavos se colocarían con una población musulmana de en torno al 15%.
Finalmente, en el escenario de continuidad con los flujos actuales, que es el más probable, la población musulmana crecería en 32 millones, hasta alcanzar los 58, compensando así en gran medida el descenso de la población no musulmana de 36 millones. Los musulmanes estarían entre el 15% y el 20% en Suecia, Francia y el Reino Unido. Mientras, los países del Este de Europa continuarían con tasas mínimas: en Polonia, por ejemplo, sólo el 0,2% de la población se declara musulmana.
El informe resalta varias conclusiones indiscutibles. Incluso si la inmigración se detuviera completamente, la población musulmana en Europa crecerá un 40% en las próximas tres décadas. Además, en cualquiera de los escenarios, la población europea no musulmana va a decrecer, tanto en términos porcentuales como absolutos. Las diferencias que los distintos porcentajes de población musulmana provocan entre los países occidentales y orientales de Europa no va a hacer más que acrecentarse, con las consecuencias que esto tendrá para una Unión Europea crecientemente tensionada en las cuestiones referentes a cómo gestionar los flujos migratorios.