El año 2026 se cumplen 300 años de la canonización de san Juan de la Cruz (1726) y 100 de su declaración como doctor de la Iglesia (1926).
Por este motivo, el pasado 13 de diciembre, en la iglesia de los carmelitas descalzos de Segovia y junto al sepulcro del santo, se celebró una solemne Eucaristía y la apertura de la Puerta Santa, signo visible del comienzo oficial de los centenarios Sanjuanistas. Al día siguiente, festividad de san Juan de la Cruz, comenzó también el Año Jubilar Sanjuanista en la parroquia de San Cipriano de Fontiveros (Ávila), localidad natal del santo, y cuyo lema es: «La esperanza tanto alcanza cuanto espera». Finalmente, el 15 de diciembre se abrió la Puerta Santa del Oratorio de San Juan de la Cruz en Úbeda (Jaén), lugar de su muerte, quedando establecidos como templos jubilares estos tres lugares además de la basílica de Santa Teresa en la capital abulense y la iglesia conventual de las carmelitas descalzas en Duruelo (Ávila), primera fundación del Carmelo masculino.
Como explica el padre Francisco Sánchez Oreja, provincial de los carmelitas descalzos, en una carta dirigida a toda su familia carmelitana, «el jubileo sanjuanista debe ser un tiempo para profundizar en el conocimiento y estudio de san Juan de la Cruz, a quien la familia del Carmelo Descalzo tenemos por padre y maestro espiritual». «Su ejemplo es ideal de vida, sus escritos son tesoro a compartir con cuantos buscan hoy el rostro de Dios, su doctrina es también palabra actual». «Invito y animo a todos, a vivir de modo pleno este Año Jubilar Sanjuanista que la Iglesia nos ofrece como oportunidad de conversión y profundización en la doctrina de san Juan de la Cruz. La oración y la plegaria en los templos jubilares, la peregrinación a los lugares históricos, la lectura de sus obras y la imitación de sus virtudes son caminos propicios para ganar el jubileo como experiencia de encuentro con Cristo Jesús».








