• Portada
  • Historia
  • Hemeroteca
  • Suscripción
  • Redacción
  • Acceso
  • Registro
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
CRISTIANDAD
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
CRISTIANDAD

San Jerónimo (1): estudiante en Roma (359-367)

Por Gerardo Manresa
noviembre 2025
en Secciones, Pequeñas lecciones de historia
4 min de lectura

San Jerónimo fue una figura gigante, original, una persona con fuertes contrastes y sobre todo con una gran pasión y desvelo por su trabajo principal: las Sagradas Escrituras. Pensemos que aún hoy día se conserva como versión oficial de la Iglesia la traducción que él hizo, llamada Vulgata, para lo cual tuvo que trasnochar y sudar en el aprendizaje de idiomas exóticos y difíciles.

Su vida fue, especialmente en sus años jóvenes y en los primeros años de vida de trabajo, muy movida. Nació en Estridón, ciudad ubicada en los límites entre Dalmacia y Panonia. Se cree que fue en el año 347, pero no se sabe exactamente. Estridón, era un lugar cerca de Aquileya y de la antigua Hemona (hoy Ljubljana, capital de la actual república de Eslovenia, país ubicado entre Croacia, Hungría y Austria), y cuyos territorios formaban parte de las provincias romanas de Dalmacia y Panonia. El año 347 fue también el del nacimiento del emperador Teodosio, cuyo padre Valente dirigía el Imperio en el momento del nacimiento de Jerónimo.

PublicacionesRelacionadas

«Dios se ha enamorado de nuestra pequeñez»

enero 2016

Mi deseo es la ley, de Gregor Puppinck, , ediciones Encuentro, 2020

diciembre 2021
El ocaso de la Iglesia en Irak

Los trescientos cristianos de Crac de los Caballeros, un lugar patrimonio de la humanidad

abril 2018

Eusebio, su padre, era una persona adinerada y pudo enviar a su hijo a las mejores escuelas, lo cual aprovechó este rapaz inquieto, acumulando gran cantidad de textos de autores latinos en sus primeros años. De familia cristiana, pero parece que no era costumbre bautizar a los pequeños, pues Jerónimo no fue bautizado en su infancia. En el año 359 fue a Roma junto con su amigo inseparable, Bonoso, a cursar los estudios secundarios. Sus estudios se ajustaron al ordenamiento que había tras la enseñanza primaria y eran de cuatro años de gramática, lectura y comentario de poetas e historiadores y cuatro años para el estudio de retórica y filosofía. Una ley de este tiempo, que se aplicaba en Roma, era que el alumno debía concluir sus estudios a los veinte años, como muy tarde. En su memoria quedará grabado el nombre de su mejor maestro: Elio Donato.

En sus años de Roma, los estudiantes copiaban manuscritos que luego llevarían allá donde estuvieran, pues era la única forma de hacerse con una «biblioteca». Pero además de la escuela, donde se formaban en la palabra escrita, Jerónimo no olvidó la expresión oral y, en sus años de Roma, asistiría frecuentemente a los discursos del Foro y él mismo se ejercitaría declamando piezas ficticias, como «fingidos discursos judiciales». Roma formó al humanista Jerónimo y siempre viajó junto a él la «biblioteca» que copió en Roma. Los ejercicios estilísticos de juventud no eran para él un esfuerzo sino un juego y así no utilizará la palabra exercere (trabajar), sino ludere (gozar, jugar); no ocurre lo mismo con sus escritos en la época de madurez.

Además de su formación y su «biblioteca», Jerónimo se llevó de Roma el afecto de un puñado de amigos, como Rufino de Aquileya, Heliodoro de Altino y Panmaquio y sobre todo la alegría íntima que le proporcionó el haberse bautizado. De ello escribirá dos cartas al papa Dámaso desde el desierto. El bautismo le confiere una cierta unión constante con Roma, una adhesión doctrinal con la cátedra de Pedro. Esta unión se le hacía más clara al comprobar, durante su estancia en Antioquia, el confusionismo arriano que le rodeaba y le presionaba, y así se dirige a «la Cátedra de Pedro en busca de alimento para su alma, pues en ella ha recibido en otro tiempo la vestidura de Cristo». Jerónimo se bautizó a los veinte años en Roma.

No parece que las «delicias romanas» descarriaran mucho a Jerónimo con pecados de juventud, como él mismo reconocerá más tarde, pues sus estudios le absorbían plenamente. Él mismo recapitulará más tarde el efecto que le producían: «los poemas de los poetas, la sabiduría de los clásicos, la pompa de las palabras retóricas, todo esto agrada por su suavidad a todo el mundo y, al arrebatar los oídos con versos que corren dulcemente modulados, penetran también el alma y encadenan lo íntimo del corazón.»  Pero su corazón fuertemente encadenado por el estudio no dejó muchos espacios libres para las liviandades, que seguramente también conoció. Sus amistades, por su trayectoria, tampoco parece que fueran un obstáculo, más bien todo lo contrario, pues le ayudaron a la maduración de la vida cristiana que había vivido en su propia familia. En sus escritos recoge las menudas experiencias de fe, hechas con sus amistades a lo largo de su estancia en Roma. Recuerda la impresión que le hacen sus visitas a las catacumbas y a las reuniones de la comunidad, que, aunque no las realiza con mucha frecuencia, queda impresionado por el fervor del pueblo y la memoria de los mártires y le sobrecoge el «amén» que pronuncian los fieles, «que resuena como un trueno y llega con su eco hasta los templos vacíos de los ídolos».

La vida de fe de Jerónimo, en esta época, aunque no fuera un dechado de profundidad, tampoco se puede decir que estuviera del todo aletargada, sino que tuvo la fuerza de llevarle al bautismo que recordará como la gran experiencia que marca su vida de estudiante. Sin embargo, más tarde él recordará que, así como su formación clásica se había convertido en una especie de segunda naturaleza, su formación religiosa apenas pasaba de ser un mero añadido. El Jerónimo posterior consideraría a este Jerónimo recién bautizado como un «párvulo de Cristo».

Etiquetas: San Jerónimo
Publicación anterior

La moral moderna se funda en la profanación

Siguiente publicación

San José, patrono del Concilio Vaticano II. A los sesenta años de su clausura

Publicaciones Relacionadas

Beato Pier Giorgio Frassati
Santos jóvenes propuestos por el Papa

Beato Pier Giorgio Frassati

septiembre 2019

Pier Giorgio nació en Turín, Italia, el 6 de abril de 1901. Creció en el seno de una familia muy rica. Su padre fue el fundador y director del diario La Stampa y su madre una notable pintora que...

Secciones

Francisco Carpintero Benítez, La ley natural: historia de un concepto controvertido

mayo 2024

EL ex catedrático y profesor emérito de filosofía del derecho, Francisco Carpintero Benítez, nos adentra a través de esta obra en un tema a menudo complejo, como es el de la ley natural, que se ha vuelto más enrevesado...

Buscar por fecha…

¡Clama ne cesses!

Últimas publicaciones

Corazón de Jesús y Cristo Rey

Corazón de Jesús y Cristo Rey

noviembre 2025

La encíclica «Quas Primas» de Pío XI

noviembre 2025
Oportunidad de la fiesta de Cristo Rey

Oportunidad de la fiesta de Cristo Rey

noviembre 2025

Temas

Actualidad Actualidad Política Actualidad Religiosa Apostolado de la oración Cataluña Comunismo Cristiandad, Revista Cristo Rey Editorial España Estados Unidos Eucaristía Europa Familia Filosofía Fragmentos Francia Grabados Historia Iglesia Inglaterra Israel León XIII Liberalismo Mariología Navidad Orlandis i Despuig S.I., Ramón PAPAS (alocuciones, discursos, fragmentos,etc.). Persecución Religiosa Poesía Pío IX, Beato Pío XII Reino de Cristo Religión Rusia Sagrado Corazón de Jesús San Juan XXIII Santa Teresita del Niño Jesús Schola Cordis Iesu Sociología Sociología cristiana Teología de la Historia Varios Vaticano II, Concilio Virgen María

Plura ut unum

Los hermanos Lémann y el Postulatum pro hebraeis

Los hermanos Lémann y el Postulatum pro hebraeis

diciembre 2020
«El programa de la época es la persecución»

«El programa de la época es la persecución»

octubre 2020

El belén, escuela de sencillez

diciembre 2019
  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Política de contratación
CRISTIANDAD - Al Reino de Cristo por los Corazones de Jesús y María.

Copyright © 2015-2025. CRISTIANDAD. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

¡Bienvenido a CRISTIANDAD!

Identifícate con tu cuenta

¿Olvidaste la contraseña? Regístrate

¡Crea una nueva cuenta!

Rellena el siguiente formulario

Rellena todos los campos. Identifícate

Recupera tu contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer tu contraseña.

Identifícate
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
  • Acceso
  • Regístrate
  • Carrito
¿Seguro que quieres desbloquear esta publicación?
Desbloqueos disponibles : 0
¿Seguro que quieres cancelar la suscripción?