Los primeros adoradores del Verbo encarnado, quienes sintieron por primera vez el latido de este divino Corazón cuyas llamas encenderán en la tierra un fuego completamente nuevo, fueron los pastores. Ahora bien, no sin un propósito muy particular, el Espíritu Santo nos recuerda que, antes de encontrar al Niño, primero se encontraron con la Madre y el Padre. Dios quiso que entendiéramos, a través del ejemplo de estos primeros adoradores, que, según una ley completamente misericordiosa de su Providencia, el medio infalible y necesario para llegar al Corazón de Jesús era recurrir a María y a José.
Enrique Ramière, S.I.
Mois du Sacré Coeur de Jésus, 1890, p.1
Comentario
Fallecido el padre Ramière, de entre los títulos que verían la luz uno reza Mes del Sagrado Corazón de Jesús. Integra trabajos que fueron ofrecidos en el correr de los años a través de las páginas del Mensajero: su unidad la ofrece el culto y devoción al Corazón del Redentor. Con todo sentido, el recopilador despliega la serie refiriendo un texto primero y extenso por el que nos muestra la siempre sorprendente misericordia divina: el Hijo del Dios vivo quiso venir a nosotros a través de un matrimonio santo, el de María y José. De aquí se obtiene lo que es ley constitutiva de la economía de la salvación: la piedad para con María y José nos lleva al Corazón del Hijo. Destaquemos el título que reconoce a san José, sin mayor calificativo: padre.










