• Portada
  • Historia
  • Hemeroteca
  • Suscripción
  • Redacción
  • Acceso
  • Registro
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
CRISTIANDAD
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
CRISTIANDAD

¿Cuál es el problema con la llamada a la paz de la Pontificia Academia por la Vida?

Nuestro colaborador Jorge Soley escribe en InfoCatólica acerca de la pobre mirada naturalista de un documento que pretende promover algo tan necesario como la paz en el mundo:

Por Aldobrando Vals
abril 2026
en Secciones, Hemos leído
5 min de lectura

La Pontificia Academia por la Vida ha promovido una «llamada a la acción» en favor de la paz bajo el título «Científicos por la paz», que han firmado ochenta científicos. La iniciativa ha sido respaldada también por el Dicasterio vaticano para el desarrollo humano integral. Y no, el problema no es que ochenta personas pidan la paz en el mundo. El problema es que la petición se queda corta, muy corta, revolotea por la superficie políticamente correcta y guarda silencio sobre las causas profundas por las que la paz se aleja de nuestro mundo de manera irremisible.

En resumen, el problema con la llamada a la paz de la Pontificia Academia por la Vida es que no es cristiana.

PublicacionesRelacionadas

El peligroso engaño de la ideología vegetariana

El enjundioso análisis de un misionero salesiano sobre el Amazonas

noviembre 2019
El ocaso de la Iglesia en Irak

Los cristianos de Pakistán: pobres y perseguidos

marzo 2019
El futuro de la humanidad se fragua en la familia

Fe y cultura frente al matrimonio

mayo 2015

Voy a intentar explicar por qué no lo es, por qué es más bien expresión de una cosmovisión secular más propia de un organismo internacional contemporáneo o de una oenegé (porque, a pesar de que se insiste a menudo en que la Iglesia no es una oenegé, la realidad es que en ocasiones parece funcionar como una oenegé).

El manifiesto repite fórmulas que combinan una mirada naif, una confianza en la capacidad de la humanidad para resolver los problemas que nos aquejan por sus propias fuerzas y unas afirmaciones como mínimo poco verificables, cuando no evidentemente falsas.

Por ejemplo, cuando afirma que «La investigación científica, por sus métodos y objetos de estudio, puede ser una práctica decisiva para la paz». ¿Les suena el proyecto Manhattan, aquel programa de investigación científica que desarrolló las primeras armas nucleares? La verdad es que la investigación científica puede ser una práctica decisiva para aumentar la capacidad de destrucción en manos de los hombres, así lo ha sido y sigue siéndolo.

La suposición de que el conocimiento científico «crece gracias al intercambio de conocimientos» y de que «en la comunidad científica actual no faltan la competencia y el debate, pero la forma de abordarlos se basa en una comunicación transparente de la información y en la superación de los intereses personales, con el fin de contribuir al patrimonio común del conocimiento, incluso más allá de las fronteras nacionales» no es más que un ingenuo cuento de hadas que tiene poco de riguroso y científico y mucho de ensoñación cientifista. Si antes hablábamos del proyecto Manhattan, ahora podríamos traer como contraejemplo la transparencia y el compartir conocimientos que se vieron por parte de los científicos chinos durante la pandemia del Covid-19.

Sigue el manifiesto instando a los científicos a «buscar formas de reconciliar y resolver los conflictos, partiendo de la práctica cotidiana de su investigación», algo que tendrá un efecto fulminante para que cesen los conflictos, deben de pensar los impulsores del escrito desde su torre de cristal.

Luego esa llamada a la acción dirigida a «científicos, investigadores y académicos» se concreta en una lista de compromisos, a cuál más etéreo y, lo confesamos con pena, inútil. Son estos:

  1. reconocer la investigación científica en sí misma como una práctica significativa de paz;
  2. evaluar el impacto de la investigación en la construcción de una cultura de paz;
  3. cultivar el espíritu de fraternidad universal que caracteriza a la investigación científica;
  4. valorar las comunidades y sociedades científicas internacionales como espacios de diplomacia científica, basados en grandes proyectos internacionales y colaborativos;
  5. promover proyectos de investigación en los que participen científicos e instituciones de diversos pueblos y culturas;
  6. contribuir a la reflexión crítica sobre los sistemas monopolísticos y la desalineación del sistema de propiedad intelectual que pueden generar injusticia y conflicto;
  7. vigilar el riesgo de doble uso de los resultados de la investigación, desarrollados con fines civiles pacíficos pero utilizables para fines indebidos, incluso en el sector militar;
  8. poner los descubrimientos y las invenciones al servicio de la paz, contribuyendo al debate sobre el diseño y el uso de armas para la defensa legítima;
  9. desarrollar investigaciones encaminadas a la resolución no violenta de los conflictos y a la erradicación de sus causas.

Palabras huecas en su mayoría, algún disparate (¿Fraternidad universal en el mundo hipercompetitivo de la alta investigación científica? ¿En qué mundo viven? ¿De veras creen que una de las claves es que en los proyectos de investigación haya diversidad étnica, como si fueran películas de Hollywood?), una ingenuidad que asusta (¡pero si lo del doble uso militar/civil siempre ha sido así!… es más, lo habitual es que el primer uso sea el militar) y el típico ingrediente progre para demostrar que nosotros también podemos ser muy de izquierdas e incluso usar ese sonrojante lenguaje woke que nadie entiende pero que se supone que da prestigio (como cuando se refieren a la «desalineación del sistema de propiedad intelectual»).

Y ya está. Punto final.

Porque lo más grave no es lo que dice el manifiesto, que no pasa de lugares comunes y ese tono de burócrata irrelevante de las Naciones Unidas, sino lo que no dice.

Porque, como decíamos antes, lo malo de la llamada a la paz de la Pontificia Academia por la Vida es que no es cristiana.

La podría haber propuesto cualquier organismo global, pero sinceramente, de un organismo vaticano esperábamos algo más. Por ejemplo, alguna referencia a Jesucristo, o si le consideran demasiado «divisivo», al menos una referencia genérica a Dios. O por ejemplo, podrían haber citado la Pacem in terris de Juan XXIII, cuando afirma que «la paz en la tierra, suprema aspiración de toda la humanidad a través de la historia, es indudable que no puede establecerse ni consolidarse si no se respeta fielmente el orden establecido por Dios».

O también, por seguir con el mismo documento, cuando afirma que «la convivencia tiene que fundarse en el orden moral establecido por Dios» y que las relaciones internacionales «deben regirse por el principio del reconocimiento del orden moral y de la inviolabilidad de sus preceptos». Y finalmente, podrían haber concluido con la advertencia de Juan XXIII: «la paz será palabra vacía mientras no se funde sobre el orden cuyas líneas fundamentales, movidos por una gran esperanza, hemos como esbozado en esta nuestra encíclica».

Y, ya puestos, podrían haber añadido una referencia al lema de Pío XI, «La paz de Cristo en el Reino de Cristo» (Pax Christi in Regno Christi), que exponía que la verdadera paz, también internacional, sólo es posible si se reconoce y acata la soberanía social de Jesucristo.

Todo lo demás, me temo, son esas palabras vacías contra las que alertaba Juan XXIII, una visión naturalista que se limita a repetir consignas triviales y silencia el único camino real para alcanzar la paz.

 

 

Etiquetas: Academia Pontificia de la VidaVisión naturalista de la paz
Publicación anterior

«En la escuela del Corazón de Jesús: obra eminentemente católica y apostólica»

Publicaciones Relacionadas

El peligroso engaño de la ideología vegetariana
Hemos leído

Una Iglesia que se ahoga en el sentimentalismo

enero 2019

Aborda Samuel Gregg en el Catholic World Report el fenómeno de un emotivismo cada vez más extendido y de devastadores efectos para la fe. Gregg señala que la Iglesia siempre ha tenido en alta estima la razón, que nos...

El peligroso engaño de la ideología vegetariana
Hemos leído

Desde el corazón de un joven padre

mayo 2018

El arzobispo de Filadelfia, Charles J. Chaput, ha hecho pública una emotiva carta a propósito del próximo Sínodo sobre los jóvenes. Escribe Chaput que «los obispos reciben una gran cantidad de correos no solicitados de extraños, algunos de ellos...

Buscar por fecha…

¡Clama ne cesses!

Últimas publicaciones

El peligroso engaño de la ideología vegetariana

¿Cuál es el problema con la llamada a la paz de la Pontificia Academia por la Vida?

abril 2026

«En la escuela del Corazón de Jesús: obra eminentemente católica y apostólica»

abril 2026
¿Por qué hablamos de historia?

La apostasía moderna es hija legítima del espíritu enciclopedista

abril 2026

Temas

Actualidad Actualidad Política Actualidad Religiosa Apostolado de la oración Cataluña Comunismo Cristiandad, Revista Cristo Rey Editorial España Estados Unidos Eucaristía Europa Familia Filosofía Fragmentos Francia Grabados Historia Iglesia Inglaterra Israel León XIII Liberalismo Mariología Navidad Orlandis i Despuig S.I., Ramón PAPAS (alocuciones, discursos, fragmentos,etc.). Persecución Religiosa Poesía Pío IX, Beato Pío XII Reino de Cristo Religión Rusia Sagrado Corazón de Jesús San Juan XXIII Santa Teresita del Niño Jesús Schola Cordis Iesu Sociología Sociología cristiana Teología de la Historia Varios Vaticano II, Concilio Virgen María

Plura ut unum

Los hermanos Lémann y el Postulatum pro hebraeis

Los hermanos Lémann y el Postulatum pro hebraeis

diciembre 2020
«El programa de la época es la persecución»

«El programa de la época es la persecución»

octubre 2020

El belén, escuela de sencillez

diciembre 2019
  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Política de cookies
  • Política de contratación
CRISTIANDAD - Al Reino de Cristo por los Corazones de Jesús y María.

Copyright © 2015-2026. CRISTIANDAD. Todos los derechos reservados. Powered by APG.

¡Bienvenido a CRISTIANDAD!

Identifícate con tu cuenta

¿Olvidaste la contraseña? Regístrate

¡Crea una nueva cuenta!

Rellena el siguiente formulario

Rellena todos los campos. Identifícate

Recupera tu contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer tu contraseña.

Identifícate
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
  • Editorial
  • Artículos
  • Actualidad
    • Actualidad política
    • Actualidad religiosa
  • Secciones
    • Orientaciones bibliográficas
    • Hemos leído
    • Iglesia perseguida
    • Pequeñas lecciones de historia
    • In memoriam
    • 75 años
    • Año de la oración
  • Jubileo del Sagrado Corazón
    • Monumentos dedicados al Sagrado Corazón de Jesús
    • La Devoción al Corazón de Jesús
    • Centenario Consagración de España al Corazón de Jesús
    • Consagración al Corazón de Jesús
  • Acceso
  • Regístrate
  • Carrito
¿Seguro que quieres desbloquear esta publicación?
Desbloqueos disponibles : 0
¿Seguro que quieres cancelar la suscripción?