Tras hacer escala en Cuba y reunirse con el patriarca ruso Kiril en el aeropuerto de La Habana, el pasado 12 de febrero el papa Francisco llegó a México como «misionero de la misericordia y de la paz». Como misionero, «para decirles que Jesús los quiere mucho, pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella». Tras ser recibido a ritmo de mariachis, símbolo del ambiente festivo que le ha acompañado durante toda su estancia, el Papa recorrió distintos puntos de la geografía mexicana (Ciudad de México, Ecatepec, Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Morelia y Ciudad Juárez) acompañado por más de diez millones y medio de personas. Recogemos algunas de sus intervenciones durante un viaje apostólico cuya enseñanza ha tenido como clave la oración y la acción.
Informe 2014 sobre libertad religiosa en el mundo
Ayuda a la Iglesia Necesitada, fundación de la Santa Sede, acaba de publicar un nuevo documento en el que pretende describir la situación a la que se enfrentan en la actualidad cada una de las minorías religiosas en cada...










