SORPRENDE la «ingenuidad» con la que fue recibida la caída de Bashar al-Assad en Siria.
Algunos incluso afirmaron que «si de esta victoria de una oposición muy heterogénea surgirá una democracia sana o un régimen islamista opresivo aún no se sabe». La oposición eraheterogénea, sí, pues en su seno convivían las milicias de Hayat Tahrir al Shams (HTS),parte de Al Qaeda, veteranos del Estado islámico y otros y variados grupos yihadistas, perolo que iba a ocurrir estaba muy claro para todo aquel que se atreviera a observar la situaciónsin las anteojeras de la ideología.
Pasado un primer momento en el que el nuevo gobierno se refrenó, enfocándose acontrolar los resortes del poder, la tormenta se ha desatado nuevamente en la castigadaSiria: los primeros días de marzo de 2025 han sido testigos de centenares de asesinatos dehombres, mujeres y niños pertenecientes a las minorías alauita, drusa y cristiana por parte delas milicias del nuevo gobierno de Ahmad al Sharaa, desmintiendo trágicamente las
expectativas de paz que desde los medios habían alimentado. Según datos publicados el 8de marzo por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, más de 1.000 personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad gubernamentales. Unas cifras aterradoras quesugieren una purga sistemática.
Los patriarcas de Siria (el greco ortodoxo, el siríaco y el greco Melquita Católico) han hechopública una declaración conjunta, fechada el 8 de marzo de 2025, en la que se puede leer: «En los últimos días, Siria ha sido testigo de una peligrosa escalada de violencia, brutalidad y asesinatos, que se han traducido en ataques contra civiles inocentes, entre elos mujeres y niños.
Los hogares han sido violados, su santidad despreciada y las propiedades saqueadas, escenas que reflejan crudamente el inmenso sufrimiento soportado por el pueblo sirio. Las Iglesias cristianas, al tiempo que condenan enérgicamente todo acto que amenace la paz civil, denuncian y condenan las masacres dirigidas contra civiles inocentes, y piden el fin inmediato de estos actos horrendos, que se oponen directamente a todos los valores humanos y morales».
El Senado francés aprueba la inscripción en la Constitución de la «libertad» de recurrir al aborto
EL pasado miércoles 1 de febrero el Senado francés aprobó un proyecto de ley presentado por los legisladores de la Asamblea Nacional para completar el artículo 34 de la Constitución francesa con esta fórmula: «La ley determinará las condiciones...