A propósito de los catequistas

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Decía san Manuel González, «catequista excepcional», que «la catequesis es el catequista». Y pedía: «Dadme un catequista con vocación, ya sea por deber, ya por caridad, con la preparación intelectual adecuada, que trate primero con el Corazón de Jesús en el sagrario lo que va a tratar después con los niños y que, sobre todo ame a éstos con el amor que se saca del sagrario».
Como haciéndose eco de estos pensamientos, el papa Francisco mandaba recientemente un mensaje a los participantes en el primer simposio internacional de catequética que tuvo lugar del 11 al 14 de julio en  Buenos Aires en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad  Católica Argentina (UCA), organizado por la Comisión Episcopal de catequesis y pastoral bíblica, en el que recordaba que «la catequesis no es un “trabajo” o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se “es” catequista y toda la vida gira en torno a esta misión. De hecho, “ser” catequista es una vocación de servicio en la Iglesia, lo que se ha recibido como don de parte del Señor debe a su vez transmitirse. De aquí que el catequista deba volver constantemente a aquel primer anuncio o “kerygma” que es el don que le cambió la vida. (…) Este anuncio debe acompañar la fe que está ya presente en la religiosidad de nuestro pueblo. Es necesario hacerse cargo de todo el potencial de piedad y amor que encierra la religiosidad popular para que se transmitan no sólo los contenidos de la fe, sino para que también se cree una verdadera escuela de formación en la que se cultive el don de la fe que se ha recibido, a fin de que los actos y las palabras reflejen la gracia de ser discípulos de Jesús.
»El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por Él, por esa mirada que hace arder el corazón. (…) Ese dinamismo del amor es como el movimiento del corazón: “sístole y diástole”; se concentra para encontrarse con el Señor e inmediatamente se abre, saliendo de sí por amor, para dar testimonio de Jesús y hablar de Jesús, predicar a Jesús».