La Virgen María pidió en Fátima la consagración a su Inmaculado Corazón

La Virgen María en la aparición del 13 de junio de 1917 dijo que Jesús quería establecer en el mundo la devoción al Inmaculado Corazón de María y que su Inmaculado Corazón sería el refugio de Lucia y el camino que la llevaría hasta Dios. Ademas el 13 de julio anunció que «para impedirla, (la guerra) vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados y el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Por fi n mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún
tiempo de paz». En 1929 en Tui se apareció de nuevo a Lucia diciéndola que: «Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga en unión con todos los obispos del mundo la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón prometiendo salvarla por este medio».
Cuando Sor Lucia hizo una pregunta similar al Señor en mayo de 1936, en Pontevedra (España), Él respondió: «Porque quiero que toda mi Iglesia reconozca esta consagración como un triunfo del Corazón Inmaculado de María».