Archivo del tema La misericordia de Dios

Visita apostólica del papa Francisco a Chile

Pedro visitó Chile en su sucesor, el papa Francisco. Los fieles católicos, por su sentido de fe, así lo han entendido, participando con entusiasmo en las celebraciones de la visita apostólica. El mensaje del Santo Padre consistió simplemente en recordar la esencia del Evangelio: Jesucristo. De su Corazón misericordioso nace el amor, fuente de salvación para todos

El siglo xx, el tiempo de la misericordia

Después de los convulsos siglos xviii y xix, con los amargos frutos ocasionados por los ataques revolucionarios contra el orden querido por Dios y la obra redentora de su Hijo, la Iglesia se dispuso a iniciar el siglo xx realizando un acto notable de su magisterio: la consagración del género humano al Corazón divino del Redentor.

Crónica del congreso «Cor Iesu, Vultus Misericordiae»

Inmersos en el clima festivo propio del tiempo pascual, el pasado 31 de marzo, 1, 2 y 3 de abril de 2016 tuvo lugar en la ciudad de Barcelona el congreso Cor Iesu, Vultus Misericordiae. En este año jubilar de la misericordia y haciéndose eco de la llamada del papa Francisco a contemplar en Cristo «el rostro de la misericordia del Padre» (S.S. Francisco, Misericordiae vultus n.1), diversas instituciones de Barcelona (Apostolado de la Oración, Schola Cordis Iesu, Instituto Santo Tomás de Balmesiana,

La ofrenda al amor misericordioso, como centro de la vida y de la doctrina de santa Teresa de Lisieux

Declarada doctora de la Iglesia por el papa san Juan Pablo II, santa Teresita es la gran doctora de la misericordia para todo el Pueblo de Dios, y su ofrenda al amor misericordioso, es a la vez el centro y el punto culminante de toda su enseñanza: es su gran proposición de santidad para todos los bautizados, en los diferentes estados de vida y para todas las etapas de la vida; laicos y sacerdotes, hombres y mujeres, casados y consagrados.

Consolar al que está triste: «Proyecto Raquel»

El aborto un crimen abominable

El Concilio Vaticano II calificó el aborto de «crimen abominable», «algo profundamente injusto», decía san Juan Pablo II, por ser la eliminación voluntaria y querida de un ser humano absolutamente indefenso, y cuya vida es sagrada e inviolable, como dijo el papa Francisco, pues todos los humanos somos hijos de Dios.