Etiqueta: La divina Misericordia

«Las llagas de Jesús resucitado son signo de su misericordia»

Queridos hermanos y hermanas, la misericordia nunca puede dejarnos tranquilos. Es el amor de Cristo que nos «inquieta» hasta que no hayamos alcanzado el objetivo; que nos empuja a abrazar y estrechar a nosotros, a involucrar, a quienes tienen necesidad…

La devoción de san Juan Pablo II a la Divina Misericordia

Durante la ocupación nazi, cuando trabajaba en la cercana fábrica Solvay, solía pasar por aquí. Aún hoy recuerdo el camino que va desde Borek Falecki hasta Debniki, que recorría con unos zuecos cada día para trabajar en los distintos turnos. ¿Cómo imaginar que aquel hombre de los zuecos consagraría un día la basílica de la Divina Misericordia?»

Santa Faustina Kowalska: la divina misericordia del Corazón de Cristo

Para una verdadera inteligencia de la devoción al Corazón de Jesús

En el mensaje del amor misericordioso y de la infancia espiritual de santa Teresita del Niño Jesús ha llegado a plenitud la revelación del Corazón de Jesús», mensaje que además contiene el remedio providencial para sanar los males del hombre y del mundo actual.

La Inmaculada: Madre y fuente de la divina Misericordia

Breves reflexiones sobre la Inmaculada Concepción de María y la misericordia

Hace ya varios años fui invitado, en Roma, a un encuentro muy reducido de profesores de teología con el gran teólogo Leo Scheffczyk. El tema que trató con gran maestría no fue otro que el del pecado original, tema teológico denso y complicado.

Las entrañas de María Inmaculada o el triunfo de Cristo Rey

Misericordia es el nombre de Dios

En su último viaje a Polonia en agosto de 2002, san Juan Pablo II subrayó que la misericordia no era sólo un atributo de Dios, sino su nombre mismo. En cuanto Dios es misericordia, no se fija tanto en las cualidades de la persona, como en su pequeñez, sus miserias, por las que es irresistiblemente atraído

La Inmaculada Concepción en los Padres de la Iglesia

Contemplando el misterio de la divina Misericordia

En el oficio de lectura de la solemnidad de la Inmaculada Concepción aparece una antífona colmada de doctrina teológica que dice: «María recibió en su concepción la bendición del Señor y la misericordia de Dios, su salvador» (In Conceptione sua accepit Maria benedictionem a Domino, et misericordiam a Deo salutari suo).