Archivo del autor Gerardo Manresa Presas

La Virgen María, Montfort y el «Acto de ofrenda al amor misericordioso de santa Teresita»

«El día que me encargasteis que lo hiciera, me pareció que disiparía mi corazón al ocuparse de mí, pero después Jesús me hizo sentir que obedeciendo con sencillez, es como más le complacería; por otro lado no haré otra cosa que comenzar a cantar lo que he de repetir eternamente: ¡¡¡¡Las misericordias del Señor!!!!
»Antes de tomar la pluma, me he arrodillado ante la imagen de María (aquella que tantas pruebas ha dado de las maternales preferencias que la Reina del cielo tiene por nuestra familia), suplicándole que quiera guiar mi mano para no escribir ni una sola línea que no sea de su agrado».

San Luis Mª Grignion de Montfort y la misericordia

Este año 2016 es especial para la familia motfortiana, a la que pertenecen las personas que viven la espiritualidad que san Luis Mª Grignion de Montfort propagó a principios del siglo xviii en las regiones francesas de la Bretaña y la Vendée.
Y es especial porque celebramos el tricentenario de su muerte, acaecida el 28 de abril de 1716, en Saint-Laurent-sur-Sèvre, donde está su tumba, que es visitada por numerosos peregrinos.

«El devoto esclavo de Jesús por María» (cántico 77)

Tricentenario de la muerte de san Luis María Grignion de Montfort.
Cántico 77, compuesto por el santo para la evangelización de las poblaciones en sus misiones populares.
1. Alma, canta, canta y publica
a la gloria del Redentor,
la bondad sin par de María
con su fiel esclavo de amor.
2. ¡Quién tuviera voz de trueno
y gritara en la inmensidad
que quien más la sirve y venera
logra mayor felicidad!

San Luis Mª Grignion de Montfort: si el grano de trigo no muere…

Jesús, después de su entrada en Jerusalén, hablando en el Templo a la muchedumbre que había ido a la fiesta de Pascua, dijo: «En verdad, en verdad os digo que, si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, quedará solo; pero si muere, dará mucho fruto», (Jn 12, 24), y cuatro días después en la conversación con sus apóstoles después de la Cena del jueves, antes de su Pasión, les dijo: «Si el mundo os aborrece, sabed que me aborreció a mí primero que a vosotros», (Jn 15,18).

Nuevo Testamento: la limosna (Lc 21, 1-4)

Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del Templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante. Llamando a sus discípulos, les dijo: «En…