300 años de la coronación de Nuestra Señora de Czestochowa

Email this to someonePrint this pageShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

Aclamada ya como Reina de Polonia desde mediados del siglo xvi, el pasado 8 de septiembre se cumplía el trescientos aniversario de la primera coronación papal del cuadro milagroso de Nuestra Señora de Czestochowa por Clemente XI.
Sin embargo, el punto culminante del año jubilar que viene celebrándose por tal motivo tuvo lugar el pasado 27 de agosto, coincidiendo con su memoria litúrgica (26 de agosto). El santuario de Jasna Gora fue la sede de una multitudinaria celebración presidida por el Nuncio apostólico en Polonia, monseñor Salvatore Pennacchio, y concelebrada por los obispos del país, a la que asistieron más de doscientos mil peregrinos, encabezados por el presidente del país, Andrzej Duda, y la primer ministro Beata Szydlo.
La solemne eucaristía vino precedida por una vigilia de oración que llevó por lema «María en la historia de la Iglesia y la nación», durante la cual se llevó en procesión la imagen peregrina de Jasna Gora que durante sesenta años ha recorrido el país. El papa Francisco se hizo también presente mediante un videomensaje en el que recordaba a los fieles polacos que «es un gran honor tener por Madre una Reina, la misma Reina de los ángeles y de los santos, que reina gloriosa en el Cielo. Pero da aún más alegría el saber tener por Reina a una Madre, amar como una Madre a aquella que llamamos Señora».
Durante la homilía de la eucaristía central de la celebración, monseñor Wojciech Polak, arzobispo de Gniezno y primado de Polonia, destacó que esta fiesta debe constituir una verdadera oportunidad para la renovación espiritual, para la transformación interior en respuesta a la llamada de vivir valientemente nuestra vida cotidiana de acuerdo con los principios del Evangelio.
Tras las palabras de monseñor Polak, el presidente de la Conferencia episcopal de Polonia, monseñor Stanislaw Gadecki, renovó los votos de la nación polaca en el cincuentenario de su presentación por el cardenal Stefan Wyszynski desde la prisión comunista, quien a su vez realizó este gesto en conmemoración de los votos realizados por el rey Juan Casimiro en 1656 en Jasna Gora. (con información de gaudiumpress.org)