La Eurocámara pretende quitar a Hungría el derecho a voto en el Consejo de la Unión Europea

Email this to someonePrint this pageShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+

El pasado mes de mayo tuvo lugar un suceso inédito: el pleno del Parlamento europeo pidió activar el artículo 7 del tratado de la UE contra Hungría por «violación grave de los valores» europeos. El artículo, que sólo se puede activar por decisión unánime de los gobiernos europeos, implicaría que Hungría no podría votar en las reuniones del Consejo de la UE.
¿Qué ha podido provocar tan grave resolución? Pues algo aparentemente tan trivial como la nueva ley de educación impulsada por el gobierno húngaro presidido por Víktor Orbán… que pone en jaque a la Universidad Centroeuropea (CEU), propiedad del magnate estadounidense George Soros.La resolución fue aprobada por 393 votos a favor, 221 en contra y 64 abstenciones, y no obtuvo el respaldo del Partido Popular Europeo (PPE), al que pertenece el Fidesz de Orbán.
Georges Soros es un especulador financiero inmensamente rico y poderoso que destina cantidades ingentes de dinero para promover cambios en las sociedades occidentales contrarios a las enseñanzas de la Iglesia Católica y es la persona clave en la acentuación del tono anticatólico del Partido Demócrata estadounidense en nuestro siglo. Ahora Soros parece volcar su actividad en Europa, financiando desde el grupo responsable de la campaña de propaganda en favor de la transexualidad dirigida a menores, Chrysallis, hasta los lobbies que trabajan en favor de la inmigración masiva e indiscriminada en Europa, con el objetivo reconocido de que se asienten un millón de inmigrantes por año en Europa. Es precisamente en Hungría, reacia a sus planes, donde Soros ha invertido más dinero, financiando a todo grupo contrario al gobierno y, de modo especial, a la Universidad Centroeuropea, convertida en centro de referencia para las élites de la izquierda liberal. La nueva ley afecta a esta universidad al operar en Hungría pero estar registrada en los Estados Unidos. Dado que carece de campus en el estado de Nueva York, no podrá operar en Hungría mientras esta situación no se modifique. Además, sus actividades se regirán por los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Hungría… lo que significa que su futuro dependerá de la administración liderada por Donald Trump, blanco de las campañas financiadas por Soros y que han movilizado a miles de opositores al nuevo presidente. En este contexto, la movilización del Parlamento Europeo en favor de Soros muestra las influyentes conexiones del magnate en los círculos del poder europeo.